Historia vivida recorre el discurrir carnavalesco de Gijón de 1898 a 1918
Fiel testigo de los tiempos que vivimos, el fascículo de Historia vivida que acompaña al periódico de mañana, indaga, gracias a los estudios de Miguel Ángel Benito Alonso y de J. C. García Suárez, en el espíritu carnavalesco de Gijón desde 1898 a 1918, germen, sin duda, de la eclosión que esta festividad pagana adquirió en la ciudad en los últimos años, tras una larga etapa de ostracismo.
La celebración del Carnaval, en su aspecto actual, se remonta en Gijón a mediados del siglo pasado, encontrándose íntimamente ligada al auge industrial que experimenta la ciudad. Pero su historia es también la historia de la conversión de Gijón de villa rural y pesquera en ciudad industrial, por cuanto el Carnaval tradicional, el que aún se celebra en las poblaciones rurales, poco tiene que ver ya con el que comienza a celebrarse en la ciudad. Allí es asimilado a las fiestas urbanas que tienen lugar durante el verano , con la intención de convertir a la villa en centro turístico.
Las pocas fuentes escritas con las que se cuenta para historiar el Carnaval son las hemerográficas y nos hablan sobre todo, de como lo festejaban las clases medias-altas, con lo que contamos con una radiografía distorsionada de la sociedad. Y es que el Carnaval tiene muchas caras y muchos aspectos.
Texto: Hemeroteca diario El Comercio, jueves 11 de febrero de 1999
Hoy rescatamos del olvido el cuaderno número 34 de la colección Historia Vivida, escrito por Miguel Ángel Benito Alonso y J. C. García Suárez. Esta colección se repartía junto con el Diario El Comercio, y se editaba en colaboración con la revista Ábaco de Cultura y Ciencias Sociales y el Aula de Cultura de El Comercio.
Entidad patrocinadora: Sociedad Mixta de Turismo y Festejos
Dibujos: Begoña Fernández Sánchez
El Comercio agradece la cortesía del Museo Evaristo Valle, al ceder las fotos de Evaristo Valle; y también el agradecimiento al Archivo Municipal.














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